10 discos del imperio house desde 1988 a 1995

Cuando se habla de house, son muchas las definiciones que se nos viene a la cabeza. Algunos pensamos inmediatamente en Paradise Garage, el club de Chicago donde surgió todo. Otro nos imaginamos ese ambiente de libertinaje, sabor y libre expresión por medio de la música. Y obvio, nunca olvidamos que las discotecas estaban orientadas especialmente hacía el público afroamericano, latino y gay. Si nos vamos al lado musical, sin duda aparecerían personajes como Pierre, Mr. Fingers (Larry Heard), Adonis, Frankie Knuckles, Farley Jackmaster Funk, Phuture, Ron Hardy, Instant Funk, DJ Hell, y un etcétera de nombres donde está la raíz del house.

A principio de los años sesenta se comenzó a fijar lo que era el primer paso del house. Le Club, el primer local neoyorquino que se surtía de música disco, fue el abreboca para que surgieran sitios como L’Interdi, Shepheard’s o Hippopotamus, que una década después fueron inspiración para que los negros, hispanos y gays se reunieran en un mismo sitio; ese primer sitio fue The Salvation y Sanctuary (donde llegó a tocar Francis Grasso una mezcla de soul y funk) permitiendo libertad y desinhibición, dos palabras claves que fueron fundamental para acompañar tres fenómenos del house. El primer fenómeno tuvo que ver con la influencia de Hi-Nrg que arrasó en las pistas gays y se pinchó masivamente en el club The Saint. Después fue el advenimiento del rap y el electro que al principio partían de bases eminentemente disco (Escuche ‘No Way Back’ de Adonis). Y el que fue quizás el más significativo, fue la música que se editó a finales de los setenta y comienzos de los ochenta en sellos como Prelude, Salsoul, West End o Easy Street, donde se libero música entre post-disco o prehouse.

«El house fue algo muy grande en Chicago, con todas aquellas magnificas fiestas en los clubes. Había mucha gente que pensaba que si ibas a esas fiestas tenías que ser gay. Pero yo soy heterosexual, y muchas personas que iban también lo eran, acudían atraídos por la música y la diversión», dijo Felix Da Housecat sobre la orientación sexual en los primeros clubes del género, donde un ritmo palpitante y turbador era acompañado por mucho sudor, cuerpos en acción, frenesí, baile y deseo.

Volvamos por un minuto a los ochenta/noventa y descúbranos varios discos que pueden ser nostálgicos y quizás no se les había prestado la debida atención.

Joe Smooth
Promised Land
DJ International Records

El primer maxi que se editó sobre música house fue ‘On & On 117’ de Jesse Saunder en 1985, pero uno de los discos que hoy en día no ha tenido el mismo impacto, fue el primer álbum de Joe Smooth, un autodidacta artista que marco un legado para la historia del house. Sus pistas, con un límite de duración corto entre cuatro y cinco minutos como máximo, son el reflejo de los momentos románticos y enérgicos que él vivió desde los 18 años, capturando géneros como el jazz, funk y acid para entrelazar con el house y disco.

Lil’ Louis & The World
From the Mind of Lil’ Louis
Diamond Records, FFRR

¿Cómo se puede definir la excitación producida por escuchar los primeros temas de la música house? El feeling inquieto, los ritmos repetitivos y unas voces dispuestas a sacarle el máximo provecho al público en la pista de baile, son una parte de lo que responde nuestra pregunta cuando escuchamos From the Mind of Lil’ Louis. Con un sabor de cuerdas musicales al mejor estilo entre rap, pop y balada romántica, han hecho del álbum de Marvin Louis Burns una pieza infalible que no puede faltar cuando se quiere hablar de lo excitante y provocar que es el género.

Technotronic
Pump Up The Jam
ARS Productions

Todos los que hayamos nacido antes de inicio de los noventa, oímos el famoso ‘Pump Up The Jam’, pero más allá del exitoso single, la agrupación Technotronic se ha ganado ese espacio por convertirse a la vez en la banda sonora de muchas noches salvajes donde la palabra frenesí tendría mucho que ver con ellos. Si usted ha escuchado el termino jack o “jackear” entenderá porque Technotronic impulsa a bailar de principio a fin. Y si no ha escuchado el término, dele play a ‘Can You Feel It’, la pista de Fingers Inc, quien claramente dice: «[…] el house es un deseo incontrolable de jackear tu cuerpo… jack es quien te enseña a moverte, aunque seas blanco o negro o judío, no existen diferencias en nuestra casa». Así que simplemente, entrégate a esta redención de liberación musical.

Robert Owens
Rhythms In Me
4th & Broadwey

Una de las cosas que más ha identificado al house han sido los diferentes mensajes y tonos de voz (masculino y femenino) que se han esparcido por medio del género. Por algo cuando las personas asisten a una fiesta y escuchan un track con una vocal o algún mensaje, sienten que el/la DJ les esta hablando. Y no nos digamos mentiras, muchos nos hemos sentido así. Por eso el señor Robert se cola a nuestra lista, siendo él una de las figuras más asociadas a la era dorada del género, destacándose no solo por su producción sino por su magnífica voz, y como no si Owens creció cantando en la iglesia. Además, como dato curioso, Owens es uno de los artistas que junto a Larry Heard y Ron Wilson, fundó el aclamado proyecto Fingers Inc.